Un universo virtual en magenta. Foto: Pantone
¿Es rojo rosado? ¿Morado rojizo? Quizás rojo carmesí o más bien, un tono frambuesa intenso. Todos estos matices que transitan entre el rojo, el rosa y el morado definen el singular Viva Magenta, el color que Pantone ha elegido para guiar 2023 e inspirar disciplinas vinculadas con el arte y el diseño.“Es valiente e intrépido, y un color palpitante cuya exuberancia promueve una celebración alegre y optimista, escribiendo una nueva narrativa”, declaraba Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute. Viva Magenta 18-1750, así es su nombre técnico, es un tono que vibra con energía y vigor. “Un rojo animado que fomenta la experimentación y la autoexpresión sin restricciones. Un tono electrizante e ilimitado que se manifiesta con una declaración destacada”, aseguraba Eiseman.
“Viva Magenta promueve una celebración alegre y optimista, escribiendo una nueva narrativa”

La llegada de este rojo enigmático no es casual. Pantone introdujo el tono Viva Magenta en 2019, pero rápidamente ganó popularidad hasta ascender al estrellato de ser el color del año 2023. Este auge ha sido impulsado en gran medida por los acontecimientos que ha vivido la sociedad en los últimos años. Como expresaba Laurie Pressman, vicepresidenta del Pantone Color Institute, “es un color poco convencional para un momento poco convencional”. La experiencia del Covid y sus secuelas sociales y económicas ha obligado a realizar cambios que, voluntariamente o no, han transformado el estilo de vida de las personas. Y ahí, después de dos años de incertidumbre expresado a través de tonalidades frías (Very Peri, 2022) o duales (Ultimate Grey + Illuminating, 2021), llega ahora un tono híbrido con personalidad suficiente para ser capaz de encender 2023. A diferencia de su antecesor, Viva Magenta combina en un mismo color frialdad y calidez, y pretende mezclar lo físico con lo virtual, una dicotomía que no puede ser más relevante hoy en día con el auge de la realidad virtual.
Motorola y el color de 2023. Foto: Pantone
“Es un color poco convencional para un momento poco convencional”
Viva Magenta ya fue avistado por los trendhunters que trabajan en el Pantone Color Institute. Su elección nunca es fruto del capricho o del azar, al contrario, es el resultado de un profundo análisis sociológico y antropológico de la sociedad actual. Elegir el color que marcará el año combina investigación, método e instinto. Y el magenta estaba ahí, en mundos tan variados como la moda, la cosmética, el diseño de concept stores, el arte digital, las redes sociales o la decoración. La cuestión era, ¿por qué fijarse en ese rojo carmín que ya está presente en la sociedad y qué valores emocionales y psicológicos está transmitiendo? Pantone rápidamente buscó su significado. Según asegura la autoridad internacional del color, en esta era de la tecnología se busca precisamente inspirarse en la naturaleza y en lo que es real. Pantone 18-1750 Viva Magenta está inspirado en el rojo de la cochinilla, uno de los tintes más preciados de los tintes naturales, así como una de las tonalidades más fuertes y brillantes de la naturaleza. Por lo tanto, arraigado en lo primordial, el color de 2023 reconecta con la materia original, revitaliza el espíritu y ayuda a construir una nueva fuerza interior. “Nos hemos fijado en un color que resalta nuestra necesidad de cambiar de perspectiva, que pone de relieve nuestras ganas de sentirnos empoderados y que nos infunde fuerza para poder arrojarnos con valor, con posibilidad y sin miedo a un nuevo camino con total confianza”, expresaba Pressman.
“Un color poderoso que infunde fuerza para poder arrojarnos con valor y sin miedo a un nuevo camino”
Visto este modo, el Viva Magenta es una tonalidad que se presenta como un bálsamo revitalizante que conecta nuestro interior para proyectarnos con fuerza al exterior.

¿Cómo aplicar el Viva Magenta en nuestra cotidianidad?
Las tonalidades rojizas y las mezclas explosivas como rosa-rojo intensas se han impuesto en todas partes, desde las pasarelas hasta el metaverso, y donde tiene más posibilidades de expansión es en interiorismo, ya sea un domicilio particular o un establecimiento comercial. Según Eiseman, las cocinas (y los electrodomésticos), que durante mucho tiempo han albergado un respeto por el rojo, ahora pueden impregnarse de “un toque de novedad” a través del Viva Magenta y su capacidad para romper con el “mismo tono rojo de siempre”, que definía a las generaciones anteriores. El color Pantone 2023 también es oportuno en la cristalería o en cualquier otra superficie reflejante, y puede anidar incluso en cojines y otros elementos decorativos pequeños para convertir el hogar en una “declaración hermosa, dramática y teatral”. Aunque un color tan vivaz pueda intimidar o condicionar ante la corriente de tonalidades neutras que se imponen en decoración, lo cierto es que Pantone afirma que los consumidores están más preparados que nunca para empezar a abrazar todas las posibilidades del color.
Un vestido floral de Acuamona. AW22/23 Foto: Acuamona
Y en moda, ¿cómo se aprecia?
No hay lugar a dudas. El color de moda de 2022 ha sido el rosa fucsia más brillante, fiel aliado de Valentino y su explosiva tonalidad Pink PP, y emblema de toda la estética Barbiecore. Ahora, Viva Magenta se presenta como una evolución natural de esa tonalidad aportando menos estridencias y conservando intacto su magnetismo. En verdad, el rojo ha sido uno de los tonos más repetidos en las pasarelas de invierno y para verano vuelve con fuerza, pero faltará ver como evolucionan las próximas colecciones que se están gestando para 2023/2024 para que el Viva Magenta aparezca aún con más fuerza.
Como color potente que es, el Viva Magenta no pasa desapercibido y cobra protagonismo en cualquier outfit, aunque aparezca en pequeñas dosis. Por un lado, sienta perfecto rodeado de tonos neutros como el negro o el blanco, o los dos juntos. Son los colores que mejor le sientan con looks favorecedores sin esfuerzo. Por otro lado, para un resultado más rompedor, el color de 2023 combina con su gama cromática: rosas pastel, lilas o fucsias, y también con azules o verdes complementarios aportando un toque de rebeldía y transgresión. En todo caso, si la moda necesita una dosis de optimismo, fuerza y alegría, para salir hacia delante abrazará irremediablemente el Viva Magenta. Ya lo iremos viendo…









Como empresa familiar de tejidos que aúna tradición con innovación, nos entusiasman los negocios longevos que tienen ese respeto por el legado, sin perder de vista la esencia ni el olfato para rastrear novedades. Santa Eulalia es una de esas casas que ha traspasado generaciones y se ha consolidado por mérito propio como un emblema de referencia en Barcelona y en el exterior de la moda elegante. Ahora, una exposición estrenada en Palau Robert rinde homenaje a su trayectoria a través de los vestidos más representativos de los años dorados de la alta costura en un recorrido breve, pero simbólico donde la belleza de los modelos festivos son los protagonistas de esta singular muestra de aniversario.

Un breve recorrido histórico
La historia de Santa Eulalia se entrelaza con el relato de Barcelona. Se fundó originalmente en 1843 y se instaló en la calle Boqueria como tienda de artículos textiles. Con el paso de los años fue cambiando de espacio y el negocio se fue ampliando para albergar también camisería y sastrería hecha a medida. Con la caída de las murallas medievales de la ciudad y con la proyección urbanística del nuevo Enanche, donde se instaló rápidamente la burguesía catalana, el establecimiento se trasladó a principios del siglo XX en Paseo de Gracia, donde está ubicado actualmente. Hay una fecha que marca un antes y un después: 1926. Fue cuando Santa Eulalia realizó el primer desfile de alta costura, siendo pionera en Barcelona de esta nueva fórmula venida de París de presentar la moda. Una iniciativa fruto del talento de Pedro Formosa, director creativo de la casa hasta 1970. Desde entonces, salieron de sus talleres los vestidos y sombreros hechos a mano más elegantes de la ciudad y vistieron a las clases adineradas de Barcelona y más allá. De los talleres de Santa Eulalia surgía el buen arte y saber hacer en el vestir gracias al meticuloso trabajo artesanal de los sastres y las modistas que trabajaban para crear diseños exclusivos a su distinguida clientela. Hay otra fecha que merece ser recordada que denota la labor y el prestigio del establecimiento. En el año 1941, Santa Eulalia formó parte de la Cooperativa de Alta Costura y lideró la moda junto con Pedro Rodríguez, Asunción Bastida, Manuel Pertegaz y El Dique Flotante, reconocidos como los Cinco Grandes de la Costura española; honores que compartían, en paralelo, con Cristóbal Balenciaga.
El legado a través de los vestidos
Bajo el nombre de ‘Santa Eulalia, 180 años de moda’, la muestra propone un recorrido de 70 años (1930-1990) para disfrutar de una época en la que Barcelona, con Santa Eulalia como referente, fue líder en diseño de moda. A lo largo de cuatro salas distintas, organizadas por tipologías de Calle y día, Noche, Puestas de Largo y Novias, el visitante se sumergirá en el maravilloso mundo de la Alta Costura a través de vestidos y sombreros cuidadosamente seleccionados, así como de una pieza audiovisual que recoge también carteles publicitarios, fotografías de moda y comunicaciones de Santa Eulalia que evocan la época dorada de la Alta Costura.
La exposición ha sido comisariada por Josep Casamartina, reconocido historiador de arte especializado en historia de la moda, que ha vertebrado un recorrido fascinante reuniendo 40 piezas (de las 500 piezas recuperadas) no solo del archivo propio de Santa Eulalia sino también otras procedentes de la Fundació Antoni de Montpalau, el Museu del Disseny de Barcelona (DHUB), el Centre de Documentació i Museu Tèxtil de Terrassa, y el Museo del Traje de Madrid.

Todos los vestidos recrean la belleza del trabajo artesanal de Santa Eulalia caracterizado por un patronaje muy depurado y tejidos de calidad perfectamente convertidos en diseños elegantes alejados de las estridencias, que mantienen la contemporaneidad a lo largo de los años. Hay diseños que son testigos de una época de celebraciones: los bailes, los cócteles, las puestas de largo o las estrenas operísticas en el Liceo barcelonés, reunían a las mujeres de la época en sociedad y eran ocasiones especiales para estrenar un vestido de Santa Eulalia. La evolución de los modelos, según las tendencias de cada década, los detalles femeninos o los elementos de fantasía están presentes en toda la exposición.
Por otra parte, la dirección creativa y escenográfica ha corrido a cargo de Nacho Alegre, quien está al frente del proyecto Apartamento Studio. Alegre ha sido también el editor del catálogo que acompaña y recoge el contenido de la exposición en una absorbente retrospectiva que reúne fotografías de moda, material de archivo histórico y objetos inéditos de colecciones privadas. El catálogo se edita en una edición limitada de 4.500 ejemplares que podrán encontrarse tanto en Palau Robert como en Santa Eulalia y en librerías seleccionadas. La exposición de acceso gratuito, permanecerá abierta hasta el 22 de enero de 2023.

Santa Eulalia, hoy por hoy
Hoy Santa Eulalia mantiene su estatus de ser una de las tiendas de moda más influyentes del sector a nivel internacional y continúa siendo un referente del lujo en Barcelona. El establecimiento, que ofrece cada temporada las colecciones de los diseñadores internacionales más deseados por la nueva generación de consumidores, está actualmente capitaneado por Luis Sans, miembro de la cuarta generación de la familia propietaria, y su mujer Sandra Domínguez. Este matrimonio también empresarial se adapta a los nuevos tiempos para mantener la esencia artesanal y el buen saber de Santa Eulalia, sin perder de vista las últimas tendencias que triunfan en el mercado.




Viernes 04 noviembre 2022

El 080 Barcelona Fashion volvió a la presencialidad después de dos años apostando por el formato digital con algunas novedades en los bolsillos como una experiencia inmersiva o la primera pasarela de ropa de segunda mano. Los desfiles tradicionales se celebraron en el Recinto Modernista de Sant Pau, escenario habitual antes de la pandemia, ante la atenta mirada de profesionales del sector que volvieron a revivir la calidez de ver in situ la colección de la próxima temporada en directo. En total, participaron 23 diseñadores y marcas, algunas de las cuales volvieron a confiar en los tejidos Gratacós para elaborar sus nuevos diseños para el próximo verano. A continuación, analizamos las colecciones más destacadas en el que encontramos estas maravillosas creaciones. Una vez más, ¡gracias por confiar en nosotros!

Avellaneda
“Imagínate todo el colorido de las puestas de sol que tenemos aquí en Barcelona. Esa paleta degradada es la que he querido transmitir en mi nueva colección”, aseguraba Juan Avellaneda en el backstage del 080. La nueva propuesta festiva ‘Sunset Mirage’ es precisamente un homenaje a los atardeceres mediterráneos tan vivos y coloridos, con colores intensos que van del violeta al naranja, pasando por el rosa y el rojo Avellaneda. “El atardecer es también la antesala de esas noches interminables que habitan en mi imaginario”, continuaba el diseñador barcelonés.
En cuanto a patrones y siluetas, Avellaneda se mantiene fiel a su estilo elegante que parte de la sastrería clásica con piezas fieles a su ADN como las camisas bien definidas, los smokings, los trajes con tejidos extraordinarios y los vestidos llenos de volumen con aberturas sorprendentes que están presentes en una versión u otra, en cada temporada. En ‘Sunset Mirage’ también convive lo masculino y lo femenino, la elegancia aristocrática y las prendas impecables que están pensadas para disfrutar de la vida, y especialmente de la noche.

Dominnico
Domingo Rodríguez Lázaro fue uno de los diseñadores más esperados de la pasarela catalana. De hecho, su desfile como Dominnico, la marca prêt-à-porter que fundó en 2016 en Barcelona, causó máxima expectativa. Ni una silla quedó vacía. El diseñador alicantino, debutó con ‘Nenne’ para volver a sus orígenes en una propuesta intimista: “Nene es el apelativo cariñoso con el que Juana, mi madre, llamaba a Domingo, mi padre y el punto de partida de esta colección intimista en homenaje a él”, explicaba Domingo Rodríguez Lázaro antes del desfile. Para vertebrar esta atrevida propuesta, el director creativo junta el mundo de la moda con el motor. Así, los monos de trabajo, el camión y sus carrocerías presentes de forma simbólica en la ropa contrastan con la moda más festiva de gran espectacularidad visual que se elabora siguiendo la confección artesanal, pero también el upcycling (dando una segunda vida a materiales y prendas recicladas).
En esta propuesta, la obra del ilustrador japonés Hajime Sorayama ayudó a explorar la simbiosis entre la robótica y el erotismo del cuerpo humano, creando nuevas estructuras en las que conviven la mecánica y la anatomía, sirviéndose de los volúmenes -creados con tafetanes y pelo de origen vegano-, para conseguir esa parte más orgánica y natural. También las texturas de tejidos más utilitarios, como la felpa o el denim, acercan Nenne al costumbrismo y a las piezas laborales reversionadas. En la pasarela vimos como los tejidos Gratacós adquirían nuevos usos y formas. Un magnífico ejercicio de creatividad en un diseñador que seduce a los jóvenes de la generación Z.

Escorpion
Escorpion optó por convertir la pasarela en una fiesta a través de una explosión cromática. “Teníamos muchas ganas de celebrar que la vida sigue”, afirmaba el director creativo, Carles Gràcia después del desfile. La firma catalana del knitwear, que lo exporta a nivel internacional a través de 900 establimientos, presentó ‘Euphoria’, un homenaje a esa fuerza para seguir hacia delante a través de una sensación intensa de alegría y bienestar.
Para ello, la colección primavera-verano 2023 apuesta por una estética arriesgada donde no hay miedo a las mezclas que pueden parecer caóticas en algunos aspectos y absolutamente brillantes, en otros. Jacquards con hilaturas brillantes, intarsias de algodón y lino, tartanes, lentejuelas, plumas… llenarán de optimismo y color la próxima temporada.

Is coming
La firma fundada por el empresario Constan Hernández, el que fuera presidente y fundador de Intropia, presentó una colección ecléctica titulada ‘Hotel en Barbados’. Una propuesta que se trasladó a ese universo vacacional en el Caribe para estructurar looks femeninos que transitan entre el día y la noche con un colorido explosivo que incita al buen humor y a la diversión. Siguiendo la línea de las anteriores colecciones, el equipo de diseño de Is Coming con Usua Echegoyen a la cabeza, presentó una colección atemporal, versátil y con prendas muy combinables entre sí.
En ‘Hotel en Barbados’ se mezclan estampados geométricos años 20, recurrentes en sus colecciones, esta vez representados en colores muy vivos. Como si de un mercado tropical se tratara, los papaya, chile, lima, cilantro y paprika se funden con los destellos de la fiesta nocturna en la playa: cobres, oro, verdes, agua… Las combinaciones arriesgadas de tejidos y estampados, marca de la casa, no podían faltar en esta colección. Rayas de algodón, cuadros ventana pequeños mezclan con esos estampados en voile ligero, en viscosa, con mariposas de lentejuelas. También margaritas aplicadas, flores en brocado casi fosforescentes con fondo crudo. Aplicaciones y estampados determinantes para destacar en la súper fiesta nocturna, conviven con piezas de día que usas para investigar y adentrarte en el colorido mercado local.

Yolancris
Yolancris también dio rienda suelta al color más extremo con su última propuesta ‘Idilia’, donde por primera vez se atrevió por las tonalidades fluorescentes, más allá de mostrar una rica paleta compuesta por sus habituales neutros o rosas empolvados, estampados, texturas y volúmenes característicos.
La propuesta para el próximo verano mira a la mujer de los años 60, a ese contraste entre la feminidad y esa bocanada de lucha y libertad que se respiraba en la época para presentar una colección femenina, sutil y algo irreverente. Para ello, la diseñadora Yolanda Pérez crea siluetas que juegan con los volúmenes, las asimetrías y la riqueza de una variedad de tejidos que van desde el tafetán, al encaje, la seda y la pedrería bordada a mano. El juego de proporciones mini-maxi, como volúmenes ondulados combinados con microcortos, ayuda a entender la versatilidad y el juego de los diseños de Yolancris que pueden vestir a la mujer en un evento ceremonioso o en un video de TikTok.


El cuadro Vichy es imperecedero. Sobrevive a las tendencias y a los ciclos de la moda y se sofistica a través de diseños arriesgados y tejidos que van más allá del clásico algodón de sus orígenes. Los más típicos combinan sobre fondo blanco colores como el negro, el rojo, el azul o los tonos pastel. Hace décadas, estos cuadros pequeños asociados con la libertad y la vida campestre, decidieron abandonar el campo para seducir las grandes estrellas del celuloide y, acabar más tarde en la pasarela reconvertidos en un motivo actual que se transforma según los gustos y exigencias de las nuevas generaciones.
Judy Garland en ‘El Mago de Oz’(1939) y un cartel publicitario de la época
De Malasia a Vichy
¿Sabías que el motivo Vichy procede de Malasia? Se le llama originalmente gingham pattern. El tejido, inicialmente rayado, era hecho en hilo de algodón teñido y, además de ser económico, se podía utilizar del derecho y del revés. Esta última peculiaridad fascinó a los británicos que decidieron importarlo a Inglaterra durante la soberanía de Isabel I. Entonces se producía en Manchester y se introdujo la versión con pequeños cuadros a partir de un trazado de líneas horizontales y verticales. Estas primeras versiones se utilizaban en textiles decorativos como tapicería y mantelería. En el mundo de la confección, llegó a mediados del siglo XIX cuando Napoleón III, emperador de Francia, convirtió a Vichy, en la principal ciudad de producción del tejido homónimo. A partir de aquí, los cuadros Vichy empezaron a vestir los trajes y vestidos de inspiración romántica de las clases aburguesadas en sus momentos vinculados con el ocio y el aire libre, dotándolo de un encanto bucólico y pintoresco. Nacía un tejido reinventado que se asociaría una década más tarde con el chic parisino de espíritu campestre.
Katherine Hepburn y Lauren Bacall encarnan el mito de la femme fatal con sus vestidos de cuadros Vichy
El séptimo arte se rinde a sus pies
El cuadro Vichy se hubiera quedado relegado al campo -en el siglo XX también lo utilizaban las clases trabajadoras-, sino fuera por la visión de los diseñadores y el personal encargado de vestir a las estrellas del cine. De esas reminiscencias campestres, de las mantelerías y los delantales o del universo naíf y bucólico surgió el vestido azul que lucía Judy Garland en ‘El Mago de Oz’ (1939). Despojadas de los aires inocentes de Garland, otras estrellas de cine que encarnaron el mito de las femmes fatal como Joan Crawford en la película ‘Rain’ (1932) o Katherine Hepburn en ‘Escandalo en Filadelfia’ (1940), Lauren Bacall en ‘Tener y no tener’ (1944) o Ingrid Bergman en ‘Notorious’ (1946), le supieron dar un toque más contemporáneo. Sus vestidos ceñidos o trajes dos piezas en cuadros Vichy acompañados de cinturones tipo corsé o tacones altos encarnaban una feminidad sensual y poderosa a los personajes que interpretaban. Eran mujeres de armas tomar. A partir de ese momento, todas las celebrities americanas empezaron a lucirlo desde Jackie Kennedy a Marilyn Monroe.
Brigitte Bardot con dos trajes icónicos de cuadros Vichy
Brigitte Bardot populariza los cuadros Vichy
Los cuadros Vichy también tuvieron buena acogida en el universo de las pin-ups de los años 50. Esas modelos retratadas sonriendo y en actitud sugerente que aparecían en las portadas de revistas, libros o calendarios para desafiar con su cuidadosa picardía, los acatados cánones estéticos de la época. A pesar de ello, quien extendió este tejido por todo el mundo fue Brigitte Bardot cuando en 1959 se casó con Jaques Charrier y para la ocasión, lució un vestido Vichy hecho a medida diseñado por Jacques Estrél. Unos años atrás, la actriz francesa no pasó desapercibida con una falda voluptuosa en forma de A de cuadros Vichy azules en la película ‘¿Quieres bailar conmigo?’ (1953).
Marilyn Monroe con unos pantalones de cuadros Vichy
Los siguientes años fueron decisivos en la consolidación de los cuadros Vichy en la moda prêt-à-porter. Marilyn Monroe y Audrey Hepburn lucían prendas de cuadros Vichy en sus looks más icónicos, cada una respetando su estilo, aunque era habitual verlas en pantalones con este motivo. Otro icono sensual de la época: Jane Birkin también lo lucía en la película ‘La Piscina’ (1966) con Alain Delon. Se ve con un vestido de cuadros negros y en una falda vichy azul marino. Otros iconos de estilo más contemporáneos como Linda Evangelista en la pasarela de Versace de los años 90 o la princesa Lady Di, también inmortalizaron algunos looks con estos cuadros en cuestión.
Looks del diseñador Victor von Schwarz
Los cuadros Vichy en la actualidad: ¿cómo llevarlos?
No hay prácticamente verano sin cuadros Vichy. Este tipo de cuadro se perfila como un clásico de la temporada que aparece con las altas temperaturas y siempre en una última versión renovada: cuadros más o menos pequeños, distintos colores, en tejidos más elaborados… En vestidos veraniegos de estilo campestre, en shorts y leggins ajustados para un look más urbano, en tops de mangas voluminosas o hasta en complementos como bolsos y zapatos.
En Gratacós nos gustan los cuadros Vichy y desde nuestro departamento creativo estamos atentos a las tendencias futuras para hacer siempre tejidos con este tipo motivo que sorprendan a nuestros clientes. Desde opciones clásicas hasta artículos más sofisticados que incorporan tonos fuera de lo común o elementos brillantes como las lentejuelas. Te damos algunas ideas y sugerencias con tejidos de cuadros rebajados que también puedes encontrar en nuestra tienda online. En la variedad está el gusto…






El diseñador de moda y director artístico de la muestra, Jean Paul Gaultier, en CaixaForum Barcelona.
Jean Paul Gaultier es el enfant terrible de la moda por méritos propios. Aunque ya no esté encabezando a nivel creativo su marca homónima, ahora capitaneada por su sucesor Olivier Rousteing, Gaultier siempre será Gaultier. Un genio autodidacta. Transgresor e irreverente, pero desde su faceta amable. Un verso libre de la moda que la revolucionó en los años 70, 80 y 90 exaltando la diferencia, celebrando la diversidad, rompiendo estereotipos y explorando la belleza de los márgenes. A Gaultier no le interesaba lo clásico ni lo convencional, pero sí que investigó como a través de la ropa podía empoderar a las mujeres de su tiempo. Sus diseños eran la armadura perfecta para una nueva generación que quería expresar a través del atuendo su fuerza, dinamismo y libertad. Uno de los iconos de Gaultier, el corsé puntiagudo que lucía Madonna en la gira mundial ‘Blonde Ambition’ en 1990 se creó gracias a la influencia que ejerció la mujer que más le ha inspirado: su abuela y su amplio armario lencero que recuerda el enfant terrible de su infancia.
Esta icónica prenda, entre otras se puede ver en directo en la nueva exposición estrenada en CaixaForum Barcelona: ‘Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier’. Una exposición coorganizada por la Fundación La Caixa y La Cinémathèque francaise que propone un viaje ecléctico que entrelaza cine y moda con grandes creadores y artistas, desde la óptica personal del controvertido creador, como diseñador de vestuario y como cinéfilo. Para Gaultier no hay cine sin moda, y viceversa.

Backstage, desfile de Jean Paul Gaultier, colección Barbès, 1984, prêt-à-porter de mujer otoño-invierno 1984-1985. © William Klein.
Dividida en cinco ámbitos, la exposición de autor donde Gaultier plasma su mirada, revisa la presencia del mundo de la moda en el cine, las colaboraciones de grandes modistos en el vestuario de películas y la creación de los arquetipos masculinos y femeninos. El enfant terrible de la moda pone el acento en aspectos clave que están presentes en su trayectoria como diseñador como el empoderamiento femenino y presta atención a figuras heterodoxas de guerreros y guerreras, andróginos y travestis, así como a la influencia de las culturas rock, punk y queer que tanto han marcado la moda en los últimos años.
Tras su paso por Paris y Madrid, la exhibición, dedicada a la memoria de la cineasta Tonie Marshall, reúne en Barcelona un conjunto heterogéneo de más de 100 piezas de indumentaria que se muestran en cerca de 70 looks, fragmentos de más de 90 películas y 125 representaciones gráficas (carteles, bocetos, fotogramas y fotografías), entre originales y reproducciones, procedentes en su mayoría de la prestigiosa colección de La Cinémathèque Française y que se complementan con obras de más de veinte prestadores nacionales e internacionales.

Díptico Marlene Dietrich. Masque & Narcisse, 2021. © Bastien Pourtout i Edouard Taufenbach, colección Pierre Passebon, 2021.
Entre los cerca de 70 looks icónicos del cine se encuentran vestidos que llevaron Grace Jones en ‘Panorama para matar’ (1985), Catherine Deneuve en ‘8 mujeres’ (2002), Grace Kelly en ‘La ventana indiscreta’ (1954); Sharon Stone en ‘Instinto básico’ (1992); Marilyn Monroe en ‘Eva al desnudo’ (1950); Seven Sinners de ‘Tay Garnett’ (1940); Brad Davies en ‘Querelle’ (1982) o como decíamos al principio, el célebre corsé rosa que enalteció a Madonna en su gira mundial.
También, los trajes de ‘Superman’ (que vistió Christopher Reeve); ‘La máscara del Zorro’ (1998), con Antonio Banderas; el short que llevó Sylvester Stallone en ‘Rocky’, o el vestuario de Victoria Abril en ‘Kika’ (1993) que, junto con el de otras películas como ‘La mala educación’ (2004) o ‘El quinto elemento’ (1997), fue diseñado por Gaultier. En esta línea, también se exponen diseños de alta costura de Coco Chanel, Pierre Cardin, Hubert de Givenchy, Manuel Pertegaz, Balenciaga y Sybilla, entre otros.

Fotografía entre bastidores de la película ¿Quién eres tú, Polly Maggoo? 1966 © William Klein/ Films Paris New York.
Dos películas que marcan los inicios de Gaultier
Entre todo el desfile de looks, proyecciones y prendas clave, hay dos películas que ocupan un lugar de honor en la exposición y tienen que ver con los orígenes del diseñador. La primera cambiaría el rumbo de su vida. Gaultier tenía entonces 13 años cuando vió por primera vez de ‘Falbalas’ de Jacques Becker (1945). Un melodrama protagonizado por un costurero y ambientado en el ajetreo de una casa de costura durante la posguerra. Este filme es el “culpable” de que quisiera dedicarse al mundo de la moda. De ahí empezó a diseñar figurines que luego transformaría en diseños. La otra película que ha marcado al creador francés ha sido ‘¿Quién eres tú, Polly Maggoo?’ (1996) de William Klein, quien en el filme analiza su época con una mirada aguda y pone al desnudo los entonces incipientes reality shows. Se trata de una sátira de los delirios egocéntricos del mundo de la alta costura, donde en aquella época dominaba la era espacial en la que cayeron todos, desde el modisto misántropo hasta la redactora jefa más versátil.

Pedro Almodóvar, Victoria Abril y Jean Paul Gaultier en el plató de Kika, 1994 © Nacho Pinedo.
Moda y arte, actividades en paralelo
La exposición ‘Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier’ estará abierta al público hasta el 23 de octubre. En esta ocasión, para indagar en las estrechas relaciones entre la moda y el arte, CaixaForum Barcelona ha organizado en septiembre, un ciclo de conferencias que plantea diálogos sobre de qué manera se influyen el arte y la moda: ¿es el arte la fuente de inspiración para la moda o son los códigos de la moda, las vías que escoge el artista para desarrollar su poética? El filósofo y sociólogo francés Gilles Lipovetsky, el arquitecto Manuel Blanco, los periodistas Isabel Margalejo y Carlos Primo, la divulgadora Charo Mora (responsable del ciclo) o la modelo Sita Abellán, son algunos de los nombres que ilustraran los vínculos entre la moda y el arte, la arquitectura, la literatura y la música.




Detalles de la exposición ‘Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier’
Empieza la temporada veraniega con una tendencia cada vez menos reservada para las ocasiones especiales: las lentejuelas, que con sus brillos atrapan todas las miradas. Desvinculadas de su zona de confort, estas pequeñas láminas metalizadas cosidas en el tejido se erigen las protagonistas del momento junto con otros materiales que deslumbran por sí solos como las iridiscencias o los acabados satinados que producen un brillo más discreto.
En esta ocasión, las lentejuelas, junto con los colores flúor y las transparencias, salen de los desfiles de las colecciones SS22 de Tom Ford, Michael Kors, Loewe, Valentino o Rodarte para invadir la calle a través de outfits resplandecientes. La clave de las lentejuelas, hasta ahora reservadas en celebraciones concretas como las Nocheviejas, es que existen muchas opciones para lucirlas con acierto en prendas para llevar a todas horas. De día y de noche sin reparar en brillos ni excesos. Desde los looks rock & roll de Saint Laurent, hasta la sofisticación de Chanel y Celine que las combinan con tweed o en detalles clave como muestran Gucci, Balmain o Paco Rabanne, creador de la icónica malla metalizada.

De Tutankamón a Leonardo da Vinci
El origen de las lentejuelas se remonta al Antiguo Egipto, donde se cosían pequeños discos de oro y plata en la ropa de los faraones y sus consortes como signo de riqueza. De hecho, fue durante el descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922, cuando los arqueólogos encontraron, entre distintos objetos, ropa decorada con brillantes discos de metal. Una época que coincidió a su vez, con la fiebre metalizada de los Locos Años 20, encarnada por el vestuario de las flappers y la egiptomanía que desató este hecho, que inspiró a los diseñadores de la época a diseñar atuendos con discos metalizados para destacar en la pista de baile.
En inglés, la palabra sequin (lentejuela, se vincula al término en árabe sikka (moneda) y al zecchino, una moneda dorada acuñada en Venecia durante el siglo XIII. Las primeras lentejuelas fueron monedas cosidas a la ropa, por razones que iban desde exhibir la riqueza y el estatus hasta complicarle la vida a los ladrones. Se dice también que Leonardo da Vinci, uno de los grandes inventores de la humanidad, ideó una máquina para producir pequeños discos de metal. Un prototipo que nunca se llegó a fabricar, pero que ya ubica la antigüedad de la lentejuela.
Más tarde, en los siglos XVII y XVIII, empezaron a usarse carteras, estuches y aparecieron los bolsillos. Por lo tanto, en la indumentaria de hombres y mujeres ya no era necesario coser las monedas a la ropa para mantenerlas a buen recaudo, y los pequeños discos de metal se convirtieron en un ornamento puramente estético.

La lentejuela brilla en el siglo XX
Las lentejuelas como las conocemos surgieron en el siglo XX. Sus destellos empezaron a adornar los ricos vestidos de la Bélle Époque, añadían toques de luz a las creaciones de los años 20 y volvieron a adornar las prendas de los sensuales años cincuenta. Actrices como Marilyn Monroe o Rita Hayworth sucumbieron al centelleo de la lentejuela con innumerables trajes que resplandecieron dentro y fuera del celuloide. Un vestido brillante de la época que conecta con la actualidad es el icónico vestido beige que la diva rubia llevó cuando cantó ‘Cumpleaños feliz’ al presidente John F. Kennedy en 1962. Ese mismo vestido cubierto de cristales fue el que se enfundó Kim Kardashian en la MET Gala 2022.
Los materiales utilizados para crear las lentejuelas también cambiaron con el tiempo. El metal de los primeros prototipos evolucionó hacia la gelatina en la década de los 30. Este último material resultaba menos pesado, pero era frágil y no aguantaba bien los cambios de temperatura. Luego, pasaron a ser de plástico, flexible y resistente al lavado. Gracias a este cambio, las lentejuelas se volvieron más prácticas, menos costosas y más asequibles que sus anteriores versiones.

Un adorno vinculado con la música, el movimiento y el exceso
Con la innovación de los nuevos materiales y el triunfo del prêt-à-porter en los años sesenta, el uso de las lentejuelas se popularizó en ropa más común que se volvía atrevida, viva y colorida. ¿El objetivo? Adornar la silueta, empoderarla y convertirse en el centro de atención de las miradas. Este manifestó cuajo muy bien en los años setenta con la fiebre disco. En los movimientos contraculturales, las lentejuelas y todos los tejidos brillantes se convirtieron en un símbolo de rebelión contra el sistema que consideraban serio y aburrido. Ahí es cuando empezó la época del glam rock. Un movimiento sensual, andrógino, excéntrico y revolucionario que tuvo como símbolo a David Bowie con su icónico alter ego: Ziggy Stardust. El hombre de las estrellas, y otros cantantes de la época se envolvían con trajes de lamé, lentejuelas y mucho glitter.
Los tejidos brillantes, siendo las lentejuelas los preferidos, volvieron a resplandecer en los años ochenta. Michael Jackson fue el responsable que la brillantina y las prendas faraónicas volvieran a ver la luz con actuaciones memorables donde el Rey del Pop se enfundaba en trajes cubiertos de lentejuelas y pedrería.

Hoy en día las lentejuelas, así como otros tejidos brillantes, están sometidas a los vaivenes de la moda cíclica. Su material sigue siendo a base de plástico, ahora mayoritariamente reciclado, pero con recubrimientos especiales. Lo que no ha cambiado es su significado. Las lentejuelas despiertan la imaginación, se hacen visibles e iluminan la vida cotidiana de las personas. Son un elemento de escapismo, algo con lo que aferrarse hacia otros mundos de fantasía. Y ya sabemos que la moda es sueño y en Gratacós nos gusta haceros soñar a través de nuestros tejidos de lentejuelas. Aquí te dejamos una selección de los más novedosos para que brilles con luz propia.



El naranja es un color más común de lo que pensamos, aunque su papel en la historia siempre ha quedado relegado en segundo plano. Esta tonalidad híbrida entre el rojo y el amarillo provoca una reacción inmediata cuando se la reconoce. Activa, estimula, sorprende y divierte. No en vano, este llamativo color siempre está vinculado con lo poco convencional. Su singularidad ha desempeñado un rol importante en el arte, la historia y el diseño. Desde la antigüedad el naranja estaba presente en rituales del Antiguo Egipcio, se ha considerado un color sagrado en varias culturas asiáticas y ha llegado a enamorar artistas como Vincent van Gogh y Toulouse-Lautrec que usaron el naranja en sus pinturas. Os contamos algunas anécdotas de este color exótico, a menudo subestimado.

El naranja en la antigüedad
Los antiguos egipcios fueron los primeros en utilizar una tonalidad entre amarillo y naranja que extraían del mineral rejalgar para decorar sus tumbas. El pigmento que se extraía era tóxico -contiene arsénico- y era utilizado por los chinos para ahuyentar las serpientes, además de ser empleado en la medicina tradicional del páis. Otro mineral relacionado, el oropimente también era usado como pigmento y se la consideraba un producto comercial de gran valor en la antigua Roma. En la Edad Media el pigmento anaranjado fue utilizado durante la Edad Media en los manuscritos.
En Asia, el naranja fue considerado un símbolo con diferentes interpretaciones según la cultura de cada país. Esta tonalidad está presente en muchas de las religiones asiáticas. En el budismo, el naranja es un color sagrado: se le considera el tono de la iluminación y la búsqueda del conocimiento y por eso, la indumentaria de los monjes budistas es tradicionalmente de este color. Para el confucianismo, el naranja simboliza el color de la transformación. En el hinduismo, el vestido que lleva Krishna -una de las deidades personificadas más veneradas- es siempre de esta brillante tonalidad. El nombre del color en India y China deriva del azafrán que a su vez era el tinte más caro de los dos países. Estas potencias asiáticas consideraban que el naranja representaba el balance equilibrado entre la perfección del amarillo y el poder del rojo.

Un color sin nombre
En Asia el naranja era una tonalidad venerada. En cambio, en Europa el color no tuvo nombre hasta el siglo XVI cuando los comerciantes portugueses trajeron de India y China, las frutas más exóticas del momento: naranjas y mandarinas, teñidas de un color que los europeos llamaban hasta entonces amarillo rojizo. Este llamativo color importado del Lejano Oriente a través de los naranjos se le asignó el nombre de la propia fruta. Naranja en español, orange en inglés, arancia en italiano y laranja en portugués.
Otra curiosidad: hoy en día el naranja es un color que conecta a nivel psicológico con el mundo de los sabores y resulta agradable a la vista cuando se le vincula con la comida. Melocotones, albaricoques, mangos, zanahorias, langostinos, gambas, salmón, calabazas, curry… El naranja puede ser un color apetitoso, ¿verdad?

El naranja en el arte
En el arte occidental europeo, el uso del naranja se volvió común a partir del siglo XIX, cuando se produjo el primer pigmento naranja sintético llamado cromo anaranjado. Esta tonalidad fue la favorita de los pintores prerrafaelitas e impresionistas, quienes hicieron uso del color para capturar los efectos de la luz natural. Artistas como Monet, Gauguin, Renoir y Toulouse-Lautrec usaron ampliamente el color para provocar sentimientos de calidez, evasión y diversión. Si hay un artista que se le vinculó directamente con el color naranja fue Vincent van Gogh, que a través de la pintura mezclaba sus propias tonalidades de naranja y las usaba en contraste con los azules y los púrpuras característicos de su trabajo.

Un color de temporada en 2022
Aunque Pantone coronó en 2022 el lila Very Peri como el color del año, lo cierto es que la industria de la moda parece haber puesto el ojo a un tono más intenso y vitalista para levantar el ánimo. En pasarelas a través de las colecciones de verano y pre-fall, en el street style de las fashion weeks, en escaparates de las grandes firmas… el naranja se ha alzado como uno de los tonos estrella de la temporada en todas sus gamas posibles.
El naranja ha estado presente en la actual colección SS22 de Christian Siriano, Collina Strada o Proenza Schouler, transmitiendo optimismo y alegría a la ropa presentada, pero es en las colecciones de transición cuando cobra más fuerza. Por ejemplo, Erdem es una de las firmas que, ha apostado por este color, pero en sus versiones más soft como el naranja caldera para vestidos satinados con motivos en negro y looks que juegan con las texturas y utilizan el mismo tono. Por su parte, Chloé se ha decantado por las tonalidades pastel dándole un aspecto menos agresivo. Oscar de la Renta le ha dado al naranja matices rojizos, siempre acompañado a otros colores o en formato bolso. En cambio, Gucci ha apostado esta temporada por un naranja vitaminado que tiñe una falda a varias capas en el mismo tono.

El namarillo vuelve a pisar con fuerza en las pasarelas. Una tonalidad híbrida a medio camino entre el naranja y el amarillo que se popularizó en 2016 entre las colecciones de primavera y causó furor por su vistosidad y luminosidad, siendo el tono del verano de entonces. Ahora, Prabal Gurung ha recuperado este tono vitamínico y lo ha incorporado en gran parte de los looks de su última colección. En un tono algo más apagado, Staud lo ha convertido en conjuntos de punto con microshorts y Chanel en monos que son el sello de su directora creativa, Virginie Viard.

¿Cómo combinarlo?
En ocasiones lo que se ve en la pasarela no necesariamente acaba llevándose en la calle. Y el naranja seduce a primera vista, pero no es un color fácil de llevar ni tampoco discreto. Aún así, el street style de los prescriptores de moda o los looks expuestos por las celebridades en las red carpets son la mejor referencia para demostrar las posibilidades cromáticas que tiene el naranja en el armario.

La forma más sencilla de iniciarse en el color naranja es hacerlo en pequeñas dosis a través de una sola prenda o relegándolo simplemente en los accesorios. Los tonos que siempre van bien con el naranja son los neutros: blanco, negro y tonalidades beiges o maquillaje que creen un efecto base. Por el contrario, si tu nivel de atrevimiento es elevado el naranja sienta de maravilla en clave total look a través de vestidos, trajes chaqueta o combinaciones de top con faldas. En cuanto a combinaciones arriesgadas que potencian este color vitamínico hay algunas muy repetidas en pasarela que fluyen por su contraste: naranja con fucsia para un máximo atrevimiento; naranja con verde intenso para jugar con los complementarios; naranja con azul celeste o rosa palo para rebajar la intensidad; naranja con morado para aclamar protagonismo; naranja con gris para los días lluviosos, o evidentemente, naranja con naranja para un juego visual armónico. ¡Este color acepta más tonos de los que habrías imaginado!
Por último, te mostramos algunos de nuestros tejidos más vitamínicos de la nueva temporada. ¿Qué te imaginas diseñar con ellos?




Abril es el mes de la moda en Barcelona. A las puertas de una nueva edición de la Barcelona Bridal Fashion Week, hace una semana arrancaba la última edición del 080 Barcelona Fashion, con 22 desfiles virtuales de marcas y diseñadores que presentaron la nueva temporada en el Macba, dentro del edificio de carácter racionalista del arquitecto Richard Meier. Una nueva puesta en escena del imaginario y la creatividad que las marcas exhiben a través de fashion films de las colecciones de temporada que se pueden seguir visualizando en la página web de la pasarela catalana. Gratacós también ha seguido la actualidad de las nuevas emisiones de moda para comprobar, una vez más, como nuestros tejidos han cobrado forma gracias a los diseñadores que habitualmente confían en nosotros: Avellaneda, Eiko Ai, Menchen Tomás, Yolancris y Victor von Schwarz. Repasamos las nuevas propuestas y algunos de los looks clave.

Noches de verano
Fiel a su filosofía hedonista, el dandy Juan Avellaneda nos traslada a latitudes tropicales en su nueva colección de verano para seguir explorando la elegancia más relajada, inspirada en paraísos cálidos del norte de África. La propuesta se vertebra a través de tejidos naturales, tonos luminosos o encendidos como el rosa, el naranja y el coral, y patrones que, en líneas generales, pierden rigidez. También existen varios modelos de chaqueta, la prenda fetiche de la marca del diseñador barcelonés, que oscilan sin esfuerzo entre los guardarropas del hombre y la mujer. Los estampados se alejan de tópicos y abrazan una versión mediterránea del ikat que da carácter a faldas etéreas y esmóquines alérgicos al aburrimiento. Las prendas evocan la elegancia práctica de la sahariana y la sastrería clásica de aquellos veraneos de midcentury que inmortalizó Slim Aarons. Las blusas acarician el cuerpo y se entrelazan. Los pantalones bailan y los vestidos se pegan a la piel o despliegan fabulosos volúmenes y volantes, otro detalle 100% Avellaneda. En Au réveil il était midi, toda la ropa combina con todo, se armoniza y fluye para un verano perfecto.

La cálida luz del sol
Eiko Ai deslumbra con Lucid Dreams, una colección radiante inspirada en la vitalidad de la energía solar. Independientemente de la inspiración, la fórmula de Glò Lladó se mantiene firme en cada propuesta y consiste en potenciar la belleza de la mujer jugando con la delicadeza y la sensualidad. ¿Y cómo lo consigue? A través de siluetas vaporosas, tejidos etéreos que dejan entrever la piel y estampados evocadores que mezclan sofisticación sin abandonar el espíritu casual y cosmopolita de la firma barcelonesa. La nueva propuesta de verano de Eiko Ai potencia los vestidos tipo kimono, las blusas fluidas y las combinaciones de dos piezas donde no faltan las transparencias, los brillos sutiles y los estampados degradados con otros florales que rinden homenaje a esa visión mística de la mujer, como una ninfa urbana. La paleta de la colección emula positivismo, vida estival y luz dorada a través naranjas intensos que juegan con la gama de amarillos, blancos rosados y pinceladas de azul intenso del cielo.

La clase es la clase
Por su parte, Menchen Tomás nos recuerda la importancia de la herencia en Old Money, una colección que se inspira en la manera de vestir y de vivir de las familias estadounidenses que han conseguido traspasar la fortuna, la clase y el estatus de generación en generación. Una estética caracterizada por la sofisticación, la fusión entre lo clásico y lo contemporáneo y la elegancia atemporal, alejada de la cultura del logo y la ostentación. De esa interpretación, la firma barcelonesa aúna prendas de vestir como vestidos y faldas midi, pantalones anchos con pinzas, camisas de popelín infinitas con otras prendas más deportivas que podrían utilizarse para un día en un club de campo o una cena en un jardín, una noche de verano. Como detalle en tejidos no faltan las sedas, las organzas y las flores de tul en una paleta cromática vibrante: azul, verde lima, amarillo, rosa fucsia y rojo carmín.

Moda sin género
Victor von Schwarz forma parte de la nueva generación de jóvenes talentos que aportan creatividad y frescura en la pasarela 080. Esta vez, el diseñador barcelonés presentó una colección inspirada en las películas de la mafia asiática de los años 80 y 90, que tenían como centro de operaciones en los barrios rojos de ciudades como Taipei o Hong Kong. Victor von Schwarz apuesta por la moda sin género. Por eso, el diseñador, inspirado en la ropa oriental, crea piezas abiertas, que pueden encajar en cualquier persona, independientemente de su sexo o género. Las siluetas de la nueva propuesta de verano se dividen en dos bloques. El primero es muy brillante, con volúmenes, juegos de drapeados y transparencias que dejan entrever la piel. El segundo, parte de una silueta mucho más cuadrada y con variaciones de la chaqueta sastre clásica. En esta colección los tejidos se caracterizan por tener gran cantidad de fantasía. Las lentejuelas ganan presencia, desde estampado vichy hasta degrade brillantes. También destacamos laminados brillantes en base de viscosa y tules con estampados plateados. En cuanto a colores, los tonos pasteles y los colores espolvoreados se adueñan de la propuesta genderless.

Terciopelo negro
Yolancris esta vez participó en el 080 Barcelona Fashion con su colección de fiesta, dejando en barbecho el proyecto Y Como, su lado más experimental. La nueva propuesta ensalza el trabajo de artesanía que se respira en el propio taller donde prima el terciopelo, la piel y el color negro. Si ponemos foco en el detalle, al terciopelo se le han mezclado hilos dorados y se han incrustado encaje francés y macramés en una atrayente combinación. Priman también los binomios de color: dorado-negro y blanco-negro, y se separan con explosiones de vestidos monocolor: rojo y rosa empolvado. En cuanto a siluetas, la colección recoge algunas ideas de patrón clásicas combinadas con algunas licencias más atrevidas que se aprecian, por ejemplo, en las aberturas de los vestidos. En líneas generales, la propuesta de Yolancris pretende ser atemporal para convertirse en un fondo de armario para las ocasiones especiales.


Una edición más, los tejidos Gratacós han hecho su aparición en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid que se ha celebrado en la capital española a principios de marzo. Firmas como Brain & Beast, Dominnico, Fely Campo, Malne, Redondo Brand y Teresa Helbig han confiado en nuestros artículos para crear nuevos diseños para las colecciones Otoño-Invierno 22/23. Como siempre, te recopilamos algunos de los looks más destacados con tejidos Gratacós, así como el espíritu que ha querido transmitir cada diseñador. No está de más recordar que es un honor tener la confianza de estos creadores españoles que, año tras año, apuestan por nuestra empresa familiar.

Brain & Beast
Brain&Beast volvió a la pasarela madrileña -después de una edición ausente- para reivindicar la herencia de la firma barcelonesa con su habitual estilo caracterizado por el humor, las adivinanzas y los dobles sentidos a través del color, el estampado, los patrones desestructurados y las referencias a los ídolos de la cultura contemporánea. Esta vez en Puzzle, Ángel Vilda presentó una colección seasonless -ajena a las estaciones y las temporadas- que exhibía el ADN juguetón de la firma más transgresora de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Prendas con frases deconstruidas, estampados collage, como uno que mezcla los rostros de Alain Delon y Catherine Deneuve, denim por doquier y mezclas imposibles de estampados que parecen convivir sin molestar. En definitiva, outfits atrevidos y desenfadados que van más allá de la tendencia porque lo que buscan es reivindicar la autenticidad, un rasgo no siempre apreciado en la industria de la moda.

Dominnico
Domingo Lázaro, ganador del premio Who’s On Next 2021, nos trasladó con la propuesta Lovercross a un futuro distópico para bucear en los orígenes del cyberpunk y e grunge a través de siluetas de líneas aerodinámicas con el retro futurismo de la década de los 90 como hilo conductor. En la nueva propuesta de Dominnico no faltan los volúmenes ni las texturas entremezcladas: tweed, lamé, malla con pedrería, laminados, tafetanes, renylon o espumas con textura 3D, presentes en gabardinas largas, los vestidos de noche con escote asimétrico o las piezas de pelo imposibles. La inspiración dark también aparece representada con aplicaciones de pinchos, cuero negro y detalles metálicos. En cuanto a la paleta cromática utilizada, la firma barcelonesa creada en 2016, apuesta por los colores primarios y ácidos, como el naranja neón, fucsia, verde lima y manzana y azul Klein para contrastrar con el blanco y negro y el color plata. En general, esta nueva propuesta de Dominnico recuerda mucho al universo de las motos que también explora desde su particular visión, la cantante Rosalía. Veremos si juntos, establecen un nuevo diálogo entre la música y la moda.

Fely Campo
Si hay una diseñadora que ha visibilizado nuestros tejidos en la pasarela madrileña es Fely Campo. La creadora salamantina presentó una colección de prêt-à-porter de lujo inspirada en la belleza natural de los balcones de las Arribes y en su paisaje. Esta admiración se traslada en la propuesta bautizada como Diafonía a través del contraste de texturas: la belleza sutil de la naturaleza la dan los finos rasos, las transparencias, los tejidos vaporosos y los delicados reflejos que se abren paso sobre la fuerza de un paisaje más abrupto, compuesto por prendas de abrigo de tacto firme y tenaz como la lana. Las líneas de la colección más sobrias se componen de volúmenes sastre y prendas oversize que se presentan como una coraza. En definitiva, Diafonía construye un armario femenino que refleja la dureza y la delicadeza de un paisaje inspirador, a través de la contraposición de estéticas.

Malne
“La moda es el fulgor de un momento, y es también la inmortalidad de la belleza. La moda es tan efímera como inolvidable”. Bajo esta premisa se enmarcó la nueva propuesta Splendor de los diseñadores Paloma Álvarez y Juanjo Mánez, el tándem creativo de Malne. En la pasarela, esta colección invernal se entiende a través de la fusión de tejidos en una misma prenda o en la composición de cada look, los volúmenes en prendas clave con detalles que van desde las perlas a las plumas, y el binomio negro y blanco para representar el misterio y el brillo de la moda. Una propuesta elegante y atemporal para el armario femenino de las ocasiones especiales.

Redondo Brand
Jorge Redondo, director creativo de Redondo Brand, dio un giro contemporáneo a los estilismos de fiesta al reinterpretar los clásicos de la elegancia. De hecho, el diseñador recuerda de su infancia de como admiraba los espectaculares vestidos que se exhibían en las alfombras rojas y de cómo uno de sus sueños sería el de vestir a las estrellas del celuloide. Ese glamour forma parte de una firma que se define como “una marca de invitada muy democrática” porque adapta las grandes tendencias de las pasarelas a una mujer real. En la nueva propuesta, el eclecticismo de la americana se convierte en el eje central de la colección invernal, una inspiración que se fusiona con la esencia de Redondo Brand para crear volúmenes naturales, siluetas asimétricas y mezclas de color. Las fibras naturales como la seda, el algodón o la lana aparecen en diferentes acabados y, junto a trabajos bordados, cristales y brillos, conviven entre los tonos más ácidos y los más armonizantes. Esta propuesta sofisticada le ha valido al diseñador Jorge Redondo, el premio L’Oréal a la mejor colección de la MBFWM en su 75ª edición.
El año no ha empezado precisamente con buen pie por las nuevas restricciones sanitarias para frenar los continuos brotes de la pandemia. Aún así, este 2022 promete ser distinto que sus antecesores con la llegada de una agenda cultural, cargada de nuevas exposiciones que podremos visitar de forma presencial en distintas ciudades de la geografía española. Grandes retrospectivas, trabajos inéditos de artistas reputados o movimientos artísticos que también conectan el arte con la moda y el diseño. Os presentamos cinco muestras que creemos que pueden ser fuente de creatividad e inspiración para cualquier trabajo creativo.

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Del Fauvismo al Surrealismo: obras maestras del Musée d’Art Moderne de París
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¿Cuándo? Del 11 de febrero de 2022 al 22 de mayo de 2022
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La audaz expresión de libertad que mostraron los artistas fauvistas y cubistas en el nacimiento de ambos movimientos en la primera década del siglo XX supuso una revolución en la representación tradicional del retrato, el paisaje y la naturaleza muerta que se consideró escandalosa en la época, al presentar cánones disruptivos con la realidad observada. ‘Del Fauvismo al Surrealismo: obras maestras del Musée d’Art Moderne de París’ reúne cerca de 70 obras maestras que recorren la historia del famoso museo parisino y muestran la transgresión pictórica de la época. Este museo es a día de hoy un referente artístico imprescindible que aloja algunos de los movimientos de vanguardia que revolucionaron la capital del Sena durante las primeras décadas del siglo XX.
A su vez, esta muestra es la primera gran exposición que acogerá el museo Guggenheim Bilbao en 2022 dentro de la programación de actividades que tiene programadas, este complejo cultural y escultórico que en octubre cumplirá el 25 aniversario de su apertura.

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Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier
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¿Cuándo? Del 17 de febrero al 5 de junio de 2022
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El cine y la moda se han relacionado a lo largo de los años para dar lugar a un fructífero intercambio creativo. Bajo la mirada de Jean Paul Gaultier, esta muestra señala los vasos comunicantes de ambas industrias, así como una aproximación a sus contextos sociales. La muestra aborda los intercambios e influencias que se producen entre el cine y la moda, una relación creativa que lidera Jean Paul Gaultier, cocomisario y director artístico de la exposición. Más allá de la mitomanía, ‘Cine y Moda’ recorre los contextos de creación, tanto de los vestidos como de los filmes, y nos introduce a ideas de modernidad dentro de la vestimenta o el erotismo. La muestra también ofrece un enfoque sociológico al abordar temas como los movimientos de emancipación femenina, las transiciones de género y los roles de poder y cómo estos tienen un reflejo en la moda y la filmografía de su tiempo.
‘Cine y Moda’ recoge carteles, fotografías, fragmentos de películas… hasta 250 piezas que reflejan el diálogo entre las dos disciplinas. La exposición comienza con ‘Falbalas’, la cinta de Jacques Becker de 1945 que influyó a Gaultier para hacerse diseñador. Tras ello se van observando a algunos de los personajes que revolucionaron los códigos del cine y la sexualidad, como Mae West, Marilyn Monroe, Marlon Brando, Brigitte Bardot o Jane Fonda. La exposición migrará a Barcelona a partir del 6 de julio.

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La Máquina Magritte
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¿Cuándo? Del 24 de febrero al 6 de junio de 2022
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Mientras tanto, en Caixa Forum de Barcelona, René Magritte (Lessines, 1898 – Bruselas, 1967) será el protagonista de la exposición principal en una amplia retrospectiva dedicada al artista surrealista belga que explora su atrayente obra, caracterizada por jugar con la lógica visual y poner en duda nuestras categorías perceptivas. Se trata de la primera exposición que se celebra de Magritte desde 1989 en España y reúne una selección de 65 pinturas procedentes de museos y colecciones de alrededor del mundo, junto a una selección de fotografías y de películas caseras tomadas y filmadas por el artista.
¿Y por qué se llama La Máquina Magritte? En 1950, en colaboración con algunos amigos, el artista belga escribió el prospecto ‘La Manufacture de Poésie’, un catálogo de productos imaginarios entre los que destaca la “Máquina Universal para hacer cuadros”. Tal máquina haría posible componer de forma práctica un número ilimitado de cuadros pensantes. La exposición parte de la hipótesis de que esa Máquina Magritte existe y está compuesta por varios dispositivos interconectados correspondientes a conceptos recurrentes en la obra del artista, como el mimetismo y la megalomanía.

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Teresa Lanceta. Tejer como código abierto
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¿Cuándo? Del 8 de abril al 11 de septiembre de 2022
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A principios de los años 70, Teresa Lanceta (Barcelona, 1951) tomó la decisión de tejer como medio de expresión artística, forzando los límites de la comprensión sobre lo que se considera o no se considera arte. Su aproximación al tejido se centra en los elementos formales, en lo que los tejidos tienen de original y propio: sus ligamentos, materiales, tradiciones y técnicas. Un modo de hacer sin boceto previo en el que imagen y fondo, objeto y lenguaje, soporte e imagen se construyen a la vez, sin marcha atrás, asumiendo los errores.
La obra de Teresa Lanceta recoge su visión del tejido y del acto de tejer, pero va más allá de la expresión individual al plantear diálogos en paralelo con el arte popular, las cuestiones de género, la comunicación no verbal o las distintas formas de vida en comunidad. Esta exposición, que reúne toda la trayectoria de la artista catalana hasta la actualidad, incluye una amplia selección de tapices, lienzos, pinturas, dibujos, escritos y vídeos, así como varias colaboraciones que Teresa Lanceta ha hecho con otros autores y que se mostrarán en el transcurso de la exposición.

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Pablo Picasso y Gabriele Chanel
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¿Cuándo? Del 11 de octubre de 2022 al 15 de enero de 2023
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Más allá de la moda, Gabrielle Chanel mantuvo amistad con artistas multidisciplinares, uno de ellos fue Pablo Picasso, a quien conoció entorno a la primavera de 1917, seguramente a través de Jean Cocteau o de Misia Sert. La diseñadora entabló con ambos una larga y duradera amistad que la introduciría en el círculo del pintor español. A partir de ese momento, Chanel y Picasso establecerían una relación creativa en la que surgieron, entre otras influencias, dos colaboraciones, ambas con Jean Cocteau: en ‘Antígona’ (1922) y en el ballet ruso de Serguéi Diághilev ‘Le Train Bleu’ (1924).
El museo Thyssen Bornemisza en Madrid nos propone explorar esta relación creativa del siglo XX, reuniendo arte y moda en un mismo proyecto expositivo. ‘Picasso y Chanel’, comisariada por Paula Luengo, conservadora del Área de Exposiciones, explora la relación entre estos dos grandes genios del siglo XX con diseños y obras de arte organizadas en cuatro secciones que siguen un orden cronológico: entre 1915 y 1925. También se aprecia como la obra del pintor fue una fuente de inspiración para algunos de los diseños de Chanel. La propia diseñadora solía afirmar de sus amistades con el mundo artístico e intelectual de la época: “son los artistas los que me han enseñado el rigor”.